Me gusta Dilly Dally, me gustas tú

Me gusta Dilly Dally porque es como escuchar a un querubín encabronado pero que no deja de causar tremenda ternura.

Me gusta que a su cantante, una vocecilla intoxicantemente ronca y desganada, le importe un carajo su apariencia y cualquier cosa en la vida.

Me gusta que suenen a Pixies, Hole y Alice in Chains al mismo tiempo: embeces más entrañables, embeces con más enjundia.

Me gustan porque usan harta distorsión, pero no se esconden detrás de ella: construyen a su alrededor.

Me maman porque su tragedia es genuina, respetable.

Me gusta que hayan descendido al averno, retachado al cielo y quedaran poco impresionados.

Me gusta que sean la antítesis del estereotipo canadiense.

Me gusta que también sepan hacer popcito agridulce.

Me gusta que publiquen música solo cuando les da la gana.

Me mama que su decadencia sea extrañamente terapéutica.

Me gusta que hicieron de “Know Yourself” de Drake una canción mucho más respetable.

Me gusta que Enda Monks tenga pelo de honguito y el baterista parezca estar disociando todo el tiempo.

Me gusta pensar que le habrían gustado a Kurt Cobain y que los habría apadrinado.

Me mama cómo “I Feel Free” transmite justamente lo que su nombre sugiere.

Me da pa’ abajo que muy probablemente nunca los escucharé en vivo.

Fuck the notionThat you should be higherI’ve been lost in a fogFor forever
Wanna tell youI’ve been watching so longWhen I’m sober
My soul comes screeching

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